jueves, 24 de septiembre de 2009

Noche Quinta - "LA HOJA DE PLATA"

NOCHE QUINTA: “LA HOJA DE PLATA”
Había pasado una semana, mi ingreso a la universidad era hoy, anteayer recibí un correo electrónico de Elde, una de las pocas amigas que había hecho durante el verano que llego Raziel.
- “Querida Jossy, el tiempo se pasa cada día mas rápido, las ganas de poder estar allá con ustedes son grandes ¿Cómo se encuentra Kain? ¿Va todo bien por allá? aquí en Venecia todo esta muy tranquilo y Helena se ha sumergido en libros. Damián ya no viene a casa y Diamante se fue a Florencia, ya no queda nadie que pueda compartir una taza de te conmigo.
Deberían venir de visita uno de estos días, estaré esperando la respuesta.
Elde Leticia Lucciani Romanicci”
Al leerla, no pude evitar decirle en mi respuesta que podía venir a Versalles cuando quisiera e incluso podía estudiar aquí, así podría quedarse en la casa de los Vittoria. Tome mis cuadernos y guarde la laptop en el bolso, era mi primer día como estudiante de Literatura Moderna. Al llegar a la entrada aparcamos el auto y nos dirigimos hacia una multitud que aparentemente esperaba la llegada de “la chica nueva”, nos rodearon rápidamente, pero Will se interpuso para rescatarnos.
- Bienvenida a la Universidad privada de Santa Esmeralda, Jossete – Will se abrió paso entre los que estaban reunidos.
- No tienes por que ser tan formal Will – le replique encaminándome hacia la entrada – necesito ir a la oficina del rector.
- Sígueme – Miro a Raziel un momento – no te preocupes, están en las mismas clases.
- No me preocupa – afirmo adelantándose y rodeándome con los brazos – lo haré público aquí y ahora… es mi chica y no dejare que se acerquen a ella.
- Raziel!!! – chille – no es necesario hacer eso!
- Si lo es… no dejare que ningún chico que no sea yo te toque – me miro fijamente – me perteneces.
- No digas cosas que pueden malinterpretarse! – grite enrojecida.
Después de eso la multitud se disperso, Raziel. Me arrastro a la Oficina del rector. Ordene mi horario y me dirigí a clases junto con Raziel y Will. Al salir del salón en dirección a la cafetería me tope con un chico de cabello plateado, sin darme cuenta le había estrellado la puerta del casillero en los hombros, me disculpe y el sonrió aunque Raziel no parecía muy contento trate de mantenerlo calmado, justo del lado opuesto pude a ver una chica que desprendía un olor dulce, me di cuanta de que era una mitad-vampiro o como diría mamá “un hijo de vampiro que no ha muerto”.
- Hola, soy Leticia mucho gusto – estiro su mano hacia mi como si supiera quien era.
- Hola yo soy Josette…
- Lo se, Will me lo ha dicho – me detuvo antes de continuar.
- ¿Eres amiga de Will? – pregunte ordenando mis cuadernos.
- Soy su amiga de la infancia – respondió sacando una cartera pequeña.
- Ya veo… ¿vas a la cafetería?
- Si, ¿quieres que vayamos juntas? – me cogió del brazo como si ya fuéramos amigas.
- Claro, por mi ningún problema – accedí sin darle mayor importancia.
Luccia Bellacroix, su nombre sonó familiar, no había muchos como ella en la comunidad, pero las tres familias principales tenían muy buena relación con los media-sangre, como les llamábamos. Luccia estaba en primer año de Literatura Clásica, era una chica de baja estatura, delgada, con una tez blanca como la nieve, pero el ligero tomo rosado de sus labios hacia resaltar sus facciones.
Luccia me advirtió que no intimara demasiado con Dense, el chico al cual había golpeado con la puerta del casillero, nos explico que seria peligroso si descubría lo que éramos. No quise preguntarle mas detalles y quedamos en que nos lo explicaría después de clases. Terminamos de almorzar, habíamos traído discretamente unos termos con sangre para que así no se notara tanto nuestra sed de sangre, traíamos sangre especial que sacábamos del banco de sangre de la familia Goldshmith es así como nos hemos mantenido alejados de matar humanos durante el ultimo siglo. Nos levantamos de nuestros asientos y nos despedimos en la entrada la salida del casino, la siguiente clase era “literatura general” en la cual hablaríamos sobre la generación del 98, haciendo alabanzas a Darío y Huidobro, aunque no me gustaran mucho había leído a Huidobro un par de veces. Nuestro profesor el señor Richards era un hombre joven que había comenzado a trabajas hace a penas unos dos años, pero con el carácter de un adulto con estrés.
La clase termino, Raziel sosteniendo mi mano camino delante de mi protegiéndome de la aglomeración que se formaba en el pasillo, por un momento pensé que nos soltaríamos, pero Raziel me acerco a el de un solo tirón protegiéndome con sus brazos. Luccia nos estaba esperando en el aparcamiento donde habíamos estacionado el auto, debíamos hablar y no había lugar mas seguro para discutir los temas de vampiros que la mansión de la familia Vittoria. Al llegar Lila nos esperaba con unas tazas de te servidas, papá y mamá estaban sentados observando a nuestra nueva amiga, notaron de inmediato que se trataba de un vampiro que aun no se había transformado completamente, sonrieron y se miraron unos instantes, luego invitaron a Luccia a tomar asiento junto a ellos, al parecer Luccia tenis algo importante que decirnos. Llame a Kain para que bajara y nos sentamos todos prestando mucha atención a la nerviosa voz de Luccia.
- Como ya les he informado a ellos, en la universidad corremos gran peligro – cerro los ojos un momento – no solo por los alumnos humanos que puedan descubrirnos, sino por “ellos” que pueden delatarnos – se detuvo observando nuestros rostros.
- A quienes te refieres por “ellos” – se atrevió a preguntar Bell.
- Me refiero a quienes rompen nuestras reglas y asesinan a los humanos – respiro hondo – “La hoja de plata”.
Mamá y papá se miraron sorprendidos.
- He oído hablar de ellos – menciono Bell – son un grupo de vampiros que caza vampiros y bebe sangre humana.
- Si, pero hace algunos años el consejo de ancianos detuvo sus actividades – dijo mamá tranquila desde su asiento – aunque eso no quiere decir que lo hayan hecho completamente.
- En efecto – Luccia dibujo una sonrisa en su rostro – están buscando victimas, y tambien nos buscan a nosotros, aquellos que ocultamos nuestras identidades bajo las mascaras de la sociedad.
- Temo que por algún error, ese chico pueda descubrir nuestras identidades – dije bajando la cabeza.
- No dejaremos que eso pase – aseguro Luccia tomando mis manos – si Will y yo estamos cerca de ti, nada sucederá.
- Voy a sugerirles una idea a ustedes la sangre nueva – dijo papá levantándose – reúnan un grupo reducido de jóvenes vampiros, pero fuertes e inteligentes, formen la “Orden Escarlata” y protejan a la comunidad.
- La orden escarlata… - musite – pero padre, para formarla nuevamente debemos pedir permiso al consejo de ancianos.
- Tu madre y yo nos encargamos de eso – prometió mirándonos fijamente.
Todos pensaron en que seria la mejor opción en momentos así, si queríamos proteger a nuestro clan, debíamos reunir información y prepararnos para cualquier cosa. Hasta el momento sabíamos que Dense Sinclair era un miembro de La hoja de palta y que todos sus miembros poseían piel blanca como la nieve y un cabello plomizo casi plateado y que llevaban el símbolo de su clan tatuado en la mano derecha.
Habíamos logrado reunir un total de catorce miembros en la nueva orden escarlata y el consejo de ancianos había aprobado su formación. La lista de los miembros actuales era:

1- Josette Lilliane Vittoria.
2- Raziel Edgard Ludwing.
3- Kain Philipp Vittoria.
4- Luccia Armelia Bellacroix.
5- Elde Leticcia Lucciani Romanicci.
6- Helena Luisa Lucciani Romanicci.
7- William Mihaill Crewller.
8- Camelie Feliccia Legionni.
9- Adhel Francois Vittoria.
10- Sarha Millia Andrissia.
11- Amanda Caroline Bassileia.
12- Sebastian Wolfstain.
13- Alexander Wolfstain.
14- Leticia Esmeralda Andaluccia.

Los que liderábamos la orden éramos Bell, Raziel y yo, hijos de las tres familias principales del clan, debíamos usar nuestro poder social para acceder a la mayor información posible.
En la universidad decidimos formar un grupo de aficionados lectores para poder reunirnos durante las horas libres en algún lugar donde nadie nos escuchara. Las 3 semanas siguientes teníamos vacaciones ya que remodelarían varios salones de clases, durante ese tiempo nuestra principal tarea era buscar información en los antiguos registros de la orden. Mi padre sugirió que revisáramos los libros que mi abuelo tenia en su casa de campo, organizamos un viaje y partimos al día siguiente.

Music in your mind~~