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jueves, 24 de septiembre de 2009
Noche Quinta - "LA HOJA DE PLATA"
NOCHE QUINTA: “LA HOJA DE PLATA”
Había pasado una semana, mi ingreso a la universidad era hoy, anteayer recibí un correo electrónico de Elde, una de las pocas amigas que había hecho durante el verano que llego Raziel.
- “Querida Jossy, el tiempo se pasa cada día mas rápido, las ganas de poder estar allá con ustedes son grandes ¿Cómo se encuentra Kain? ¿Va todo bien por allá? aquí en Venecia todo esta muy tranquilo y Helena se ha sumergido en libros. Damián ya no viene a casa y Diamante se fue a Florencia, ya no queda nadie que pueda compartir una taza de te conmigo.
Deberían venir de visita uno de estos días, estaré esperando la respuesta.
Elde Leticia Lucciani Romanicci”
Al leerla, no pude evitar decirle en mi respuesta que podía venir a Versalles cuando quisiera e incluso podía estudiar aquí, así podría quedarse en la casa de los Vittoria. Tome mis cuadernos y guarde la laptop en el bolso, era mi primer día como estudiante de Literatura Moderna. Al llegar a la entrada aparcamos el auto y nos dirigimos hacia una multitud que aparentemente esperaba la llegada de “la chica nueva”, nos rodearon rápidamente, pero Will se interpuso para rescatarnos.
- Bienvenida a la Universidad privada de Santa Esmeralda, Jossete – Will se abrió paso entre los que estaban reunidos.
- No tienes por que ser tan formal Will – le replique encaminándome hacia la entrada – necesito ir a la oficina del rector.
- Sígueme – Miro a Raziel un momento – no te preocupes, están en las mismas clases.
- No me preocupa – afirmo adelantándose y rodeándome con los brazos – lo haré público aquí y ahora… es mi chica y no dejare que se acerquen a ella.
- Raziel!!! – chille – no es necesario hacer eso!
- Si lo es… no dejare que ningún chico que no sea yo te toque – me miro fijamente – me perteneces.
- No digas cosas que pueden malinterpretarse! – grite enrojecida.
Después de eso la multitud se disperso, Raziel. Me arrastro a la Oficina del rector. Ordene mi horario y me dirigí a clases junto con Raziel y Will. Al salir del salón en dirección a la cafetería me tope con un chico de cabello plateado, sin darme cuenta le había estrellado la puerta del casillero en los hombros, me disculpe y el sonrió aunque Raziel no parecía muy contento trate de mantenerlo calmado, justo del lado opuesto pude a ver una chica que desprendía un olor dulce, me di cuanta de que era una mitad-vampiro o como diría mamá “un hijo de vampiro que no ha muerto”.
- Hola, soy Leticia mucho gusto – estiro su mano hacia mi como si supiera quien era.
- Hola yo soy Josette…
- Lo se, Will me lo ha dicho – me detuvo antes de continuar.
- ¿Eres amiga de Will? – pregunte ordenando mis cuadernos.
- Soy su amiga de la infancia – respondió sacando una cartera pequeña.
- Ya veo… ¿vas a la cafetería?
- Si, ¿quieres que vayamos juntas? – me cogió del brazo como si ya fuéramos amigas.
- Claro, por mi ningún problema – accedí sin darle mayor importancia.
Luccia Bellacroix, su nombre sonó familiar, no había muchos como ella en la comunidad, pero las tres familias principales tenían muy buena relación con los media-sangre, como les llamábamos. Luccia estaba en primer año de Literatura Clásica, era una chica de baja estatura, delgada, con una tez blanca como la nieve, pero el ligero tomo rosado de sus labios hacia resaltar sus facciones.
Luccia me advirtió que no intimara demasiado con Dense, el chico al cual había golpeado con la puerta del casillero, nos explico que seria peligroso si descubría lo que éramos. No quise preguntarle mas detalles y quedamos en que nos lo explicaría después de clases. Terminamos de almorzar, habíamos traído discretamente unos termos con sangre para que así no se notara tanto nuestra sed de sangre, traíamos sangre especial que sacábamos del banco de sangre de la familia Goldshmith es así como nos hemos mantenido alejados de matar humanos durante el ultimo siglo. Nos levantamos de nuestros asientos y nos despedimos en la entrada la salida del casino, la siguiente clase era “literatura general” en la cual hablaríamos sobre la generación del 98, haciendo alabanzas a Darío y Huidobro, aunque no me gustaran mucho había leído a Huidobro un par de veces. Nuestro profesor el señor Richards era un hombre joven que había comenzado a trabajas hace a penas unos dos años, pero con el carácter de un adulto con estrés.
La clase termino, Raziel sosteniendo mi mano camino delante de mi protegiéndome de la aglomeración que se formaba en el pasillo, por un momento pensé que nos soltaríamos, pero Raziel me acerco a el de un solo tirón protegiéndome con sus brazos. Luccia nos estaba esperando en el aparcamiento donde habíamos estacionado el auto, debíamos hablar y no había lugar mas seguro para discutir los temas de vampiros que la mansión de la familia Vittoria. Al llegar Lila nos esperaba con unas tazas de te servidas, papá y mamá estaban sentados observando a nuestra nueva amiga, notaron de inmediato que se trataba de un vampiro que aun no se había transformado completamente, sonrieron y se miraron unos instantes, luego invitaron a Luccia a tomar asiento junto a ellos, al parecer Luccia tenis algo importante que decirnos. Llame a Kain para que bajara y nos sentamos todos prestando mucha atención a la nerviosa voz de Luccia.
- Como ya les he informado a ellos, en la universidad corremos gran peligro – cerro los ojos un momento – no solo por los alumnos humanos que puedan descubrirnos, sino por “ellos” que pueden delatarnos – se detuvo observando nuestros rostros.
- A quienes te refieres por “ellos” – se atrevió a preguntar Bell.
- Me refiero a quienes rompen nuestras reglas y asesinan a los humanos – respiro hondo – “La hoja de plata”.
Mamá y papá se miraron sorprendidos.
- He oído hablar de ellos – menciono Bell – son un grupo de vampiros que caza vampiros y bebe sangre humana.
- Si, pero hace algunos años el consejo de ancianos detuvo sus actividades – dijo mamá tranquila desde su asiento – aunque eso no quiere decir que lo hayan hecho completamente.
- En efecto – Luccia dibujo una sonrisa en su rostro – están buscando victimas, y tambien nos buscan a nosotros, aquellos que ocultamos nuestras identidades bajo las mascaras de la sociedad.
- Temo que por algún error, ese chico pueda descubrir nuestras identidades – dije bajando la cabeza.
- No dejaremos que eso pase – aseguro Luccia tomando mis manos – si Will y yo estamos cerca de ti, nada sucederá.
- Voy a sugerirles una idea a ustedes la sangre nueva – dijo papá levantándose – reúnan un grupo reducido de jóvenes vampiros, pero fuertes e inteligentes, formen la “Orden Escarlata” y protejan a la comunidad.
- La orden escarlata… - musite – pero padre, para formarla nuevamente debemos pedir permiso al consejo de ancianos.
- Tu madre y yo nos encargamos de eso – prometió mirándonos fijamente.
Todos pensaron en que seria la mejor opción en momentos así, si queríamos proteger a nuestro clan, debíamos reunir información y prepararnos para cualquier cosa. Hasta el momento sabíamos que Dense Sinclair era un miembro de La hoja de palta y que todos sus miembros poseían piel blanca como la nieve y un cabello plomizo casi plateado y que llevaban el símbolo de su clan tatuado en la mano derecha.
Habíamos logrado reunir un total de catorce miembros en la nueva orden escarlata y el consejo de ancianos había aprobado su formación. La lista de los miembros actuales era:
1- Josette Lilliane Vittoria.
2- Raziel Edgard Ludwing.
3- Kain Philipp Vittoria.
4- Luccia Armelia Bellacroix.
5- Elde Leticcia Lucciani Romanicci.
6- Helena Luisa Lucciani Romanicci.
7- William Mihaill Crewller.
8- Camelie Feliccia Legionni.
9- Adhel Francois Vittoria.
10- Sarha Millia Andrissia.
11- Amanda Caroline Bassileia.
12- Sebastian Wolfstain.
13- Alexander Wolfstain.
14- Leticia Esmeralda Andaluccia.
Los que liderábamos la orden éramos Bell, Raziel y yo, hijos de las tres familias principales del clan, debíamos usar nuestro poder social para acceder a la mayor información posible.
En la universidad decidimos formar un grupo de aficionados lectores para poder reunirnos durante las horas libres en algún lugar donde nadie nos escuchara. Las 3 semanas siguientes teníamos vacaciones ya que remodelarían varios salones de clases, durante ese tiempo nuestra principal tarea era buscar información en los antiguos registros de la orden. Mi padre sugirió que revisáramos los libros que mi abuelo tenia en su casa de campo, organizamos un viaje y partimos al día siguiente.
Había pasado una semana, mi ingreso a la universidad era hoy, anteayer recibí un correo electrónico de Elde, una de las pocas amigas que había hecho durante el verano que llego Raziel.
- “Querida Jossy, el tiempo se pasa cada día mas rápido, las ganas de poder estar allá con ustedes son grandes ¿Cómo se encuentra Kain? ¿Va todo bien por allá? aquí en Venecia todo esta muy tranquilo y Helena se ha sumergido en libros. Damián ya no viene a casa y Diamante se fue a Florencia, ya no queda nadie que pueda compartir una taza de te conmigo.
Deberían venir de visita uno de estos días, estaré esperando la respuesta.
Elde Leticia Lucciani Romanicci”
Al leerla, no pude evitar decirle en mi respuesta que podía venir a Versalles cuando quisiera e incluso podía estudiar aquí, así podría quedarse en la casa de los Vittoria. Tome mis cuadernos y guarde la laptop en el bolso, era mi primer día como estudiante de Literatura Moderna. Al llegar a la entrada aparcamos el auto y nos dirigimos hacia una multitud que aparentemente esperaba la llegada de “la chica nueva”, nos rodearon rápidamente, pero Will se interpuso para rescatarnos.
- Bienvenida a la Universidad privada de Santa Esmeralda, Jossete – Will se abrió paso entre los que estaban reunidos.
- No tienes por que ser tan formal Will – le replique encaminándome hacia la entrada – necesito ir a la oficina del rector.
- Sígueme – Miro a Raziel un momento – no te preocupes, están en las mismas clases.
- No me preocupa – afirmo adelantándose y rodeándome con los brazos – lo haré público aquí y ahora… es mi chica y no dejare que se acerquen a ella.
- Raziel!!! – chille – no es necesario hacer eso!
- Si lo es… no dejare que ningún chico que no sea yo te toque – me miro fijamente – me perteneces.
- No digas cosas que pueden malinterpretarse! – grite enrojecida.
Después de eso la multitud se disperso, Raziel. Me arrastro a la Oficina del rector. Ordene mi horario y me dirigí a clases junto con Raziel y Will. Al salir del salón en dirección a la cafetería me tope con un chico de cabello plateado, sin darme cuenta le había estrellado la puerta del casillero en los hombros, me disculpe y el sonrió aunque Raziel no parecía muy contento trate de mantenerlo calmado, justo del lado opuesto pude a ver una chica que desprendía un olor dulce, me di cuanta de que era una mitad-vampiro o como diría mamá “un hijo de vampiro que no ha muerto”.
- Hola, soy Leticia mucho gusto – estiro su mano hacia mi como si supiera quien era.
- Hola yo soy Josette…
- Lo se, Will me lo ha dicho – me detuvo antes de continuar.
- ¿Eres amiga de Will? – pregunte ordenando mis cuadernos.
- Soy su amiga de la infancia – respondió sacando una cartera pequeña.
- Ya veo… ¿vas a la cafetería?
- Si, ¿quieres que vayamos juntas? – me cogió del brazo como si ya fuéramos amigas.
- Claro, por mi ningún problema – accedí sin darle mayor importancia.
Luccia Bellacroix, su nombre sonó familiar, no había muchos como ella en la comunidad, pero las tres familias principales tenían muy buena relación con los media-sangre, como les llamábamos. Luccia estaba en primer año de Literatura Clásica, era una chica de baja estatura, delgada, con una tez blanca como la nieve, pero el ligero tomo rosado de sus labios hacia resaltar sus facciones.
Luccia me advirtió que no intimara demasiado con Dense, el chico al cual había golpeado con la puerta del casillero, nos explico que seria peligroso si descubría lo que éramos. No quise preguntarle mas detalles y quedamos en que nos lo explicaría después de clases. Terminamos de almorzar, habíamos traído discretamente unos termos con sangre para que así no se notara tanto nuestra sed de sangre, traíamos sangre especial que sacábamos del banco de sangre de la familia Goldshmith es así como nos hemos mantenido alejados de matar humanos durante el ultimo siglo. Nos levantamos de nuestros asientos y nos despedimos en la entrada la salida del casino, la siguiente clase era “literatura general” en la cual hablaríamos sobre la generación del 98, haciendo alabanzas a Darío y Huidobro, aunque no me gustaran mucho había leído a Huidobro un par de veces. Nuestro profesor el señor Richards era un hombre joven que había comenzado a trabajas hace a penas unos dos años, pero con el carácter de un adulto con estrés.
La clase termino, Raziel sosteniendo mi mano camino delante de mi protegiéndome de la aglomeración que se formaba en el pasillo, por un momento pensé que nos soltaríamos, pero Raziel me acerco a el de un solo tirón protegiéndome con sus brazos. Luccia nos estaba esperando en el aparcamiento donde habíamos estacionado el auto, debíamos hablar y no había lugar mas seguro para discutir los temas de vampiros que la mansión de la familia Vittoria. Al llegar Lila nos esperaba con unas tazas de te servidas, papá y mamá estaban sentados observando a nuestra nueva amiga, notaron de inmediato que se trataba de un vampiro que aun no se había transformado completamente, sonrieron y se miraron unos instantes, luego invitaron a Luccia a tomar asiento junto a ellos, al parecer Luccia tenis algo importante que decirnos. Llame a Kain para que bajara y nos sentamos todos prestando mucha atención a la nerviosa voz de Luccia.
- Como ya les he informado a ellos, en la universidad corremos gran peligro – cerro los ojos un momento – no solo por los alumnos humanos que puedan descubrirnos, sino por “ellos” que pueden delatarnos – se detuvo observando nuestros rostros.
- A quienes te refieres por “ellos” – se atrevió a preguntar Bell.
- Me refiero a quienes rompen nuestras reglas y asesinan a los humanos – respiro hondo – “La hoja de plata”.
Mamá y papá se miraron sorprendidos.
- He oído hablar de ellos – menciono Bell – son un grupo de vampiros que caza vampiros y bebe sangre humana.
- Si, pero hace algunos años el consejo de ancianos detuvo sus actividades – dijo mamá tranquila desde su asiento – aunque eso no quiere decir que lo hayan hecho completamente.
- En efecto – Luccia dibujo una sonrisa en su rostro – están buscando victimas, y tambien nos buscan a nosotros, aquellos que ocultamos nuestras identidades bajo las mascaras de la sociedad.
- Temo que por algún error, ese chico pueda descubrir nuestras identidades – dije bajando la cabeza.
- No dejaremos que eso pase – aseguro Luccia tomando mis manos – si Will y yo estamos cerca de ti, nada sucederá.
- Voy a sugerirles una idea a ustedes la sangre nueva – dijo papá levantándose – reúnan un grupo reducido de jóvenes vampiros, pero fuertes e inteligentes, formen la “Orden Escarlata” y protejan a la comunidad.
- La orden escarlata… - musite – pero padre, para formarla nuevamente debemos pedir permiso al consejo de ancianos.
- Tu madre y yo nos encargamos de eso – prometió mirándonos fijamente.
Todos pensaron en que seria la mejor opción en momentos así, si queríamos proteger a nuestro clan, debíamos reunir información y prepararnos para cualquier cosa. Hasta el momento sabíamos que Dense Sinclair era un miembro de La hoja de palta y que todos sus miembros poseían piel blanca como la nieve y un cabello plomizo casi plateado y que llevaban el símbolo de su clan tatuado en la mano derecha.
Habíamos logrado reunir un total de catorce miembros en la nueva orden escarlata y el consejo de ancianos había aprobado su formación. La lista de los miembros actuales era:
1- Josette Lilliane Vittoria.
2- Raziel Edgard Ludwing.
3- Kain Philipp Vittoria.
4- Luccia Armelia Bellacroix.
5- Elde Leticcia Lucciani Romanicci.
6- Helena Luisa Lucciani Romanicci.
7- William Mihaill Crewller.
8- Camelie Feliccia Legionni.
9- Adhel Francois Vittoria.
10- Sarha Millia Andrissia.
11- Amanda Caroline Bassileia.
12- Sebastian Wolfstain.
13- Alexander Wolfstain.
14- Leticia Esmeralda Andaluccia.
Los que liderábamos la orden éramos Bell, Raziel y yo, hijos de las tres familias principales del clan, debíamos usar nuestro poder social para acceder a la mayor información posible.
En la universidad decidimos formar un grupo de aficionados lectores para poder reunirnos durante las horas libres en algún lugar donde nadie nos escuchara. Las 3 semanas siguientes teníamos vacaciones ya que remodelarían varios salones de clases, durante ese tiempo nuestra principal tarea era buscar información en los antiguos registros de la orden. Mi padre sugirió que revisáramos los libros que mi abuelo tenia en su casa de campo, organizamos un viaje y partimos al día siguiente.
Noche Cuarta - El secreto del alqumista -
NOCHE CUARTA: “EL SECRETO DEL ALQUIMISTA”
Sumida en un sueño del cual no podía despertar, me encontraba sentada a la orilla de un rió en el cual flotaba solamente un pequeño bote, de las profundidades surgía el cuerpo inconciente de Raziel. Inmóvil observaba desde la orilla. Sentí una mirada, que asechaba por espalda, no podía moverme, cada vez estaba más cerca de mí, algo se acercaba… Antes de darme cuenta de quien o que se trataba, Raziel me despertó preocupado. Eran las cuatro con treinta y siete minutos, sin saber por que Raziel se encontraba en mi habitación alterada por aquel sueño, simplemente me aferre a el y trate de calmarme, haciéndome a la idea de que era solo un sueño gestionado por todo lo que había sucedido la noche anterior. Raziel me sostuvo fuertemente entre sus brazos, era realmente reconfortante y calido, a pesar de todo que se decía sobre los vampiros en las leyendas, sobre su piel fría y sus caras tan blancas como la nieve. Esas características eran típicas en mi familia, pero la sensación de calidez que sentía al abrazar a Raziel no era así, se sentía acogedor. Nos quedamos así largo rato, en silencio.
- ¿En que piensas? – Preguntó rompiendo el silencio.
- Pensaba… que habría pasado si no me despertabas… - Dije en respuesta, mientras me quedaba mirándole.
- Siempre estaré a tu lado.
Sin darnos cuanta ya eran las cinco de la madrugada, aun tenia sueño por los que volví a recostar, él se recostó rodeándome con sus brazos y caímos dormidos.
La alarma del móvil de Raziel sonó temprano por la mañana, a las 8: oo a.m. trate de despertar a Raziel, pero no funcionó, cogí el móvil del velado y lo apague, me levante, aun medio dormida y pude darme cuenta de que mis colmillos habían rasgado el cuello de la camisa de Raziel, entre bañarme y me vestí con unos simples vaqueros y una camisa, me senté en el borde de la cama y me percate de que Raziel se encontraba despierto. Se levanto con un sutil golpe y pude ver sus ojos sedientos de sangre, se me hacia difícil preguntarle si era sangre humana lo que tanto deseaba, por lo que guarde silencio mientras su mirada no dejaba que me moviese, le ofrecí una sonrisa a manera de responderle para que tomara mi sangre, Raziel posó sus colmillos sobre mi cuello, parecía acariciarlo suavemente, hasta que comenzó a beber mi sangre de una manera gentil.
Raziel se dirigió a tomar un baño, yo cubrí mi cuello con una gargantilla y abrí las ventanas esperando a que raziel terminara, me quede en la terraza pensando en que hacer ese día. Recordé rápidamente que le había pedido a mi hermana queme explicara algunas cosas. Baje rápidamente al despacho de Lila y entre sin anunciarme, comencé a preguntarle un montón de cosas sobre el tema de los vampiros, respondió gran parte de ellas, aunque obviaba algunas de las que eran difíciles de contestar tan a la ligera. Habiendo terminado de hablar, me dirigí nuevamente a mi habitación, entre cabizbaja y me tire en la cama, Raziel entro desde el balcón y se sentó a mi lado sin preguntarme nada, optamos por el silencio. Pasaron varios minutos hasta que finalmente ordene mis ideas, pensé – “ya que todo estaba claro, solo me quedaba aceptarlo” “ahora que se que soy todo estaría bien…” pero surgió en mi la duda de si iba a ser capaz de sobrellevar el peso de la vida eterna. Una de las explicaciones que me dio Lila tenia justamente relación con la vida de los vampiros, un vampiro detiene su tiempo cuando comienza a beber la sangre de otro sea humano o vampiro, su tiempo se detiene completamente. Antes de descubrir que era un vampiro, no recodaba muy bien el rostro de mi abuela, pero esa noche fui capas de recordarlo con claridad, un rostro joven y amable. Nadie quiso responderme por que había muerto y no iba a gastar mi tiempo en preguntar más de la cuenta.
Para mi el tiempo se había detenido, al igual que para Raziel. Desde ahora estaríamos juntos y eso nada ni nadie podía cambiarlo.
Reaccione entonces cuando pensé en lo que sucesión con Will en el baile. Si nosotros los vampiros existíamos, ¿que razón había para decir que cosas como los alquimistas y los magos no existían? lo medite una y otra ves. Saque mi chaqueta de cuero del armario cogí las llaves del auto de mamá, raziel iba tras de mi sin decir nada, nos dirigimos colina abajo hasta llegar a los pies de la ciudad y tome el camino hacia la tienda del señor Crewller. Bajamos del auto tan rápido como pudimos, entramos y sin siquiera dejar que Will hablara, le pedí que llamara a a su abuelo. El señor Crewller salio de detrás de las cortinas como si supiera que vendríamos, bajo las persianas de las vitrinas y coloco el cartel de cerrado en la puerta. Will nos invito a tomar asiento y sirvió unas tazas de te, el seño Crewller comenzó a hablar.
- Supongo querida niña, que ya debes haberte dado cuenta del mundo en el que naciste – dijo tomando un sorbo del te recién servido.
- Imagino, Señor Crewller, que ya debe saber a que he venido hoy – dije mientras alzaba la taza hacia mí.
- Pequeña, lo se muy bien – Se detuvo un momento – mi deber como el alquimista de la familia Vittoria ya ha terminado – Señalo a Will con la mirada – ahora es mi nieto quien debe encargarse de mi papel.
- William… - Lo mire de soslayo – ¿es el un alquimista?
- Oh! Por supuesto mi querida niña, y uno muy hábil debo decir – soltó una risotada mientras volvía a tomar de la taza de te.
- Jossete Lilliane Vittoria Lie Versache… - Will se detuvo frente a mi – en lugar de mi abuelo, seré yo quien sirva como alquimista a la familia Vittoria.
- No necesitas ser tan formal conmigo, Will – dibuje una sonrisa en mi rostro – Por cierto señor Crewller, quien asistió al baile, fue usted ¿no es así?
- Veo que te diste cuenta pequeña – el señor Crewller se levanto de su asiento y se encamino hacia su taller – Pero ya habiendo aclarado algunas cosas, podrás volver con la conciencia tranquila – nos miro sonriendo.
- Es cierto, es hora de irnos – mire a Will – a partir de la próxima semana asistiré a la universidad de Santa Esmeralda, espero puedas mostrarme los alrededores del campus – camine hacia la puerta.
- Procurare enseñarte el campus debidamente – dijo y se despidió.
Entramos en el auto, Raziel tomo mi mano y nos miramos un rato, me dirigí colina arriba hacia la casa principal, deje el auto en la entrada, subí a mi habitación a recoger mi espada y toque a la puerta de mi hermano. Necesitaba descargar la presión del día y le pedí que entrenara conmigo por unos momentos. Acepto sin preguntar nada.
En esos momentos seguía el ritmo de Kain a la perfección y sentía el sudo que corría por mis mejillas Raziel, sentado a tan solo unos metros, leía bajo las sombra de un árbol. Finalmente comencé a sentir el cansancio y el peso de mi cuerpo, solté mi espada y me deje caer sobre el césped, mi respiración estaba entrecortada y sentía como había dejado de preocuparme por todo lo que había pasado.
- ¿Ya te calmaste? – pregunto Raziel desde su lugar bajo el árbol.
- Podría decirse que si… - respondí mientras tomaba aire.
- ¿Estas segura de ir ala universidad? – volvió a preguntas sin sacar los ojos de su libro.
- Totalmente… ahora que entiendo todo, debo poder ser capaz de mezclarme con los humanos – me levante y senté junto a él.
- Entonces… ¿todo esta bien?
- Si… todo esta bien.
Me quede dormida sin darme cuenta, al rato desperté en mi habitación, Raziel dormía junto a mi sujetando mi mano. Volví a cerrar los ojos y me acerque un poco más hasta quedar protegida por sus brazos. Pero nuevamente quede sumergida en la oscuridad, una oscuridad que no se podía describir.
Sumida en un sueño del cual no podía despertar, me encontraba sentada a la orilla de un rió en el cual flotaba solamente un pequeño bote, de las profundidades surgía el cuerpo inconciente de Raziel. Inmóvil observaba desde la orilla. Sentí una mirada, que asechaba por espalda, no podía moverme, cada vez estaba más cerca de mí, algo se acercaba… Antes de darme cuenta de quien o que se trataba, Raziel me despertó preocupado. Eran las cuatro con treinta y siete minutos, sin saber por que Raziel se encontraba en mi habitación alterada por aquel sueño, simplemente me aferre a el y trate de calmarme, haciéndome a la idea de que era solo un sueño gestionado por todo lo que había sucedido la noche anterior. Raziel me sostuvo fuertemente entre sus brazos, era realmente reconfortante y calido, a pesar de todo que se decía sobre los vampiros en las leyendas, sobre su piel fría y sus caras tan blancas como la nieve. Esas características eran típicas en mi familia, pero la sensación de calidez que sentía al abrazar a Raziel no era así, se sentía acogedor. Nos quedamos así largo rato, en silencio.
- ¿En que piensas? – Preguntó rompiendo el silencio.
- Pensaba… que habría pasado si no me despertabas… - Dije en respuesta, mientras me quedaba mirándole.
- Siempre estaré a tu lado.
Sin darnos cuanta ya eran las cinco de la madrugada, aun tenia sueño por los que volví a recostar, él se recostó rodeándome con sus brazos y caímos dormidos.
La alarma del móvil de Raziel sonó temprano por la mañana, a las 8: oo a.m. trate de despertar a Raziel, pero no funcionó, cogí el móvil del velado y lo apague, me levante, aun medio dormida y pude darme cuenta de que mis colmillos habían rasgado el cuello de la camisa de Raziel, entre bañarme y me vestí con unos simples vaqueros y una camisa, me senté en el borde de la cama y me percate de que Raziel se encontraba despierto. Se levanto con un sutil golpe y pude ver sus ojos sedientos de sangre, se me hacia difícil preguntarle si era sangre humana lo que tanto deseaba, por lo que guarde silencio mientras su mirada no dejaba que me moviese, le ofrecí una sonrisa a manera de responderle para que tomara mi sangre, Raziel posó sus colmillos sobre mi cuello, parecía acariciarlo suavemente, hasta que comenzó a beber mi sangre de una manera gentil.
Raziel se dirigió a tomar un baño, yo cubrí mi cuello con una gargantilla y abrí las ventanas esperando a que raziel terminara, me quede en la terraza pensando en que hacer ese día. Recordé rápidamente que le había pedido a mi hermana queme explicara algunas cosas. Baje rápidamente al despacho de Lila y entre sin anunciarme, comencé a preguntarle un montón de cosas sobre el tema de los vampiros, respondió gran parte de ellas, aunque obviaba algunas de las que eran difíciles de contestar tan a la ligera. Habiendo terminado de hablar, me dirigí nuevamente a mi habitación, entre cabizbaja y me tire en la cama, Raziel entro desde el balcón y se sentó a mi lado sin preguntarme nada, optamos por el silencio. Pasaron varios minutos hasta que finalmente ordene mis ideas, pensé – “ya que todo estaba claro, solo me quedaba aceptarlo” “ahora que se que soy todo estaría bien…” pero surgió en mi la duda de si iba a ser capaz de sobrellevar el peso de la vida eterna. Una de las explicaciones que me dio Lila tenia justamente relación con la vida de los vampiros, un vampiro detiene su tiempo cuando comienza a beber la sangre de otro sea humano o vampiro, su tiempo se detiene completamente. Antes de descubrir que era un vampiro, no recodaba muy bien el rostro de mi abuela, pero esa noche fui capas de recordarlo con claridad, un rostro joven y amable. Nadie quiso responderme por que había muerto y no iba a gastar mi tiempo en preguntar más de la cuenta.
Para mi el tiempo se había detenido, al igual que para Raziel. Desde ahora estaríamos juntos y eso nada ni nadie podía cambiarlo.
Reaccione entonces cuando pensé en lo que sucesión con Will en el baile. Si nosotros los vampiros existíamos, ¿que razón había para decir que cosas como los alquimistas y los magos no existían? lo medite una y otra ves. Saque mi chaqueta de cuero del armario cogí las llaves del auto de mamá, raziel iba tras de mi sin decir nada, nos dirigimos colina abajo hasta llegar a los pies de la ciudad y tome el camino hacia la tienda del señor Crewller. Bajamos del auto tan rápido como pudimos, entramos y sin siquiera dejar que Will hablara, le pedí que llamara a a su abuelo. El señor Crewller salio de detrás de las cortinas como si supiera que vendríamos, bajo las persianas de las vitrinas y coloco el cartel de cerrado en la puerta. Will nos invito a tomar asiento y sirvió unas tazas de te, el seño Crewller comenzó a hablar.
- Supongo querida niña, que ya debes haberte dado cuenta del mundo en el que naciste – dijo tomando un sorbo del te recién servido.
- Imagino, Señor Crewller, que ya debe saber a que he venido hoy – dije mientras alzaba la taza hacia mí.
- Pequeña, lo se muy bien – Se detuvo un momento – mi deber como el alquimista de la familia Vittoria ya ha terminado – Señalo a Will con la mirada – ahora es mi nieto quien debe encargarse de mi papel.
- William… - Lo mire de soslayo – ¿es el un alquimista?
- Oh! Por supuesto mi querida niña, y uno muy hábil debo decir – soltó una risotada mientras volvía a tomar de la taza de te.
- Jossete Lilliane Vittoria Lie Versache… - Will se detuvo frente a mi – en lugar de mi abuelo, seré yo quien sirva como alquimista a la familia Vittoria.
- No necesitas ser tan formal conmigo, Will – dibuje una sonrisa en mi rostro – Por cierto señor Crewller, quien asistió al baile, fue usted ¿no es así?
- Veo que te diste cuenta pequeña – el señor Crewller se levanto de su asiento y se encamino hacia su taller – Pero ya habiendo aclarado algunas cosas, podrás volver con la conciencia tranquila – nos miro sonriendo.
- Es cierto, es hora de irnos – mire a Will – a partir de la próxima semana asistiré a la universidad de Santa Esmeralda, espero puedas mostrarme los alrededores del campus – camine hacia la puerta.
- Procurare enseñarte el campus debidamente – dijo y se despidió.
Entramos en el auto, Raziel tomo mi mano y nos miramos un rato, me dirigí colina arriba hacia la casa principal, deje el auto en la entrada, subí a mi habitación a recoger mi espada y toque a la puerta de mi hermano. Necesitaba descargar la presión del día y le pedí que entrenara conmigo por unos momentos. Acepto sin preguntar nada.
En esos momentos seguía el ritmo de Kain a la perfección y sentía el sudo que corría por mis mejillas Raziel, sentado a tan solo unos metros, leía bajo las sombra de un árbol. Finalmente comencé a sentir el cansancio y el peso de mi cuerpo, solté mi espada y me deje caer sobre el césped, mi respiración estaba entrecortada y sentía como había dejado de preocuparme por todo lo que había pasado.
- ¿Ya te calmaste? – pregunto Raziel desde su lugar bajo el árbol.
- Podría decirse que si… - respondí mientras tomaba aire.
- ¿Estas segura de ir ala universidad? – volvió a preguntas sin sacar los ojos de su libro.
- Totalmente… ahora que entiendo todo, debo poder ser capaz de mezclarme con los humanos – me levante y senté junto a él.
- Entonces… ¿todo esta bien?
- Si… todo esta bien.
Me quede dormida sin darme cuenta, al rato desperté en mi habitación, Raziel dormía junto a mi sujetando mi mano. Volví a cerrar los ojos y me acerque un poco más hasta quedar protegida por sus brazos. Pero nuevamente quede sumergida en la oscuridad, una oscuridad que no se podía describir.
martes, 15 de septiembre de 2009
LOS TRAILER MAS FREAK DEL 2009 xD
Es que son demasiado Freaks !!!!!! me mori con todos !!!
DIABLO 3 TEASER
THE LEYEND OF ZELDA
DIABLO 3 TEASER
THE LEYEND OF ZELDA
miércoles, 9 de septiembre de 2009
Conicas Vampiricas L.J Smith ---DESPERTAR ---
Para hacer el cuento corto, el libro trata sobre Elena Gilbert, la chica mas popular del instituto (la reina de la escuela) y dos hermanos vampiros llamados Stefan y Damon, quienes lucharan por el alma de la joven humana. En esta primera entrega vemos un acercamiento a los hechos del pasado y de como Elena se ve involucrada en el medio de la pelea de los dos hermanos al esta parecerse a una persona que ellos amaban, Katherine.
Bueno no les spoileare nada xD leanlos los libros son:
Despertar
Conflicto
Firia
Reunion Oscura
esta es la primera trilogia o entrega ya que los dos libros de la segunda trilogia de la misma estan ya en el segundo libro, este 2010 saldra para los fans el tercero y posiblemente ultimo libro de la saga.
Bueno no les spoileare nada xD leanlos los libros son:
Despertar
Conflicto
Firia
Reunion Oscura
esta es la primera trilogia o entrega ya que los dos libros de la segunda trilogia de la misma estan ya en el segundo libro, este 2010 saldra para los fans el tercero y posiblemente ultimo libro de la saga.
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